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¿VUELVE LA PUBLICIDAD A RTVE?

 

El Gobierno ha anunciado que próximamente las telecos dejarán de pagar el canon de aportación a los presupuestos de la Corporación RTVE.

 

De entrada y según como quede la "revisión" anunciada para facilitar las inversiones en infraestructuras del 5G, supone una merma de 126 millones de euros anuales. Los operadores de telecomunicaciones (Telefónica, Orange y Vodafone) destinan un 0,9% de sus ingresos anuales a financiar RTVE, una tasa que también asumen las cadenas de televisión privadas en abierto (un 3%) y los canales de pago (un 1,5%).

El anuncio de la ministra Nadia Calviño (hija de un antiguo director de TVE) responde al Plan de Recuperación económica que el Gobierno ha comunicado a Bruselas. En él se compromete a la "reducción temporal" de cargas impositivas a las telecos con el fin de que estas empresas maximicen los recursos económicos disponibles destinados a la inversión y la aceleración del despliegue de la red 5G.

 

De cumplirse dicha medida supondría una modificación sustantiva de la ley de financiación de RTVE, a la que la ministra no ha hecho referencia. La falta de transparencia en este sentido deja campo libre a suponer lo peor. La "revisión" de una tasa recurrida previamente ante los tribunales (que acabaron dando la razón al Gobierno) hace prever que o bien se trata de una enmascarada claudicación ante las presiones de las grandes empresas en perjuicio del bolsillo del ciudadano, o bien que RTVE ha pasado a ser moneda de negociación entre el Gobierno y las telecos. Cualquiera de las dos opciones no suena nada bien ni para la estructura actual de RTVE, ni para la prestación del servicio público. No anunciar alternativas es reconocer menos dinero, y eso implica directamente reducción de prestaciones en el servicio, o reducción de la calidad del mismo.

 

 

DÉFICIT DE LA MATEO BAJO LA ALFOMBRA

 

Acabe como acabe esta historia se deduce que el Gobierno acaba de atar las manos de un nuevo Consejo de Administración que nada más tomar posesión del cargo, ha descubierto bajo las alfombras un déficit oculto que ronda el centenar de millones. De cumplirse esa "revisión" suponemos que alguien del Gobierno le habrá contado los planes a José Manuel Pérez Tornero y hasta podríamos suponer que su anuncio de prescindir de las productoras externas para potenciar la producción propia emana del conocimiento de ese nuevo recorte de financiación.

 

Sea lo que fuere, vienen malos tiempos para un servicio público que todavía no ha sido definido con un nuevo Mandato Marco. Hasta que los partidos no negocien qué quieren de CRTVE, Pérez Tornero no puede hacer planes programáticos y se verá obligado a sostener buena parte de lo que se ha encontrado, a la espera de que los auténticos dueños de RTVE, el Parlamento, defina lo que quieren que hagamos por y para los españoles.

 

La situación es compleja, inestable, confusa y provoca intranquilidad. Nunca antes habíamos vivido un estado de indefinición semejante, a excepción de cuando se retiró la publicidad y se cargó la financiación sobre las empresas privadas audiovisuales.

 

En USO sabemos que nuestro futuro pasa por tener recursos económicos estables y suficientes. Unos recursos que han ido dilapidando los equipos directivos al descapitalizar la empresa hasta dejarla al borde del concurso de acreedores, asfixiando la tesorería, y de paso la estructura de producción propia, a base de subcontratar y comprar contenidos incluso informativos.

 

Opciones hay pocas. Y el dinero no llueve del cielo. O la pasta la ponen los Presupuestos Generales del bolsillo de todos, o se crea un canon-peaje para que cada usuario se rasque el bolsillo en función de su uso, o se inventa un impuesto que probablemente la UE no aprobará, o no nos queda más remedio que volver a la PUBLICIDAD, eso sí, regulada. Esta solución no les va a gustar a las privadas que ya se quedaron con toda la tarta y ahora van a por la audiencia que año a año les hemos ido regalando a costa de vender que RTVE era un nido de manipulación. 

 

No acaban de aterrizar el nuevo Presidente y Consejo de Administración en este circo y ya le crecen los enanos.